En este artículo exploraremos los principios de la criptografía que hacen de la tecnología blockchain una herramienta segura e inmutable. Con ejemplos claros y analogías, entenderás cómo funciona este registro distribuido e inmutable de transacciones y por qué es tan revolucionario.
Un blockchain es una base de datos compartida y descentralizada que almacena bloques de transacciones encadenados criptográficamente. Cada bloque contiene información, un sello de tiempo y el hash del bloque anterior, lo que garantiza su inalterabilidad.
El proceso básico de cualquier blockchain incluye:
La criptografía resuelve el desafío de intercambiar información segura de forma pública al asegurar que solo el destinatario legítimo pueda leer los datos.
La criptografía es el arte de proteger datos para que no sean accedidos sin autorización. En blockchain se centra en tres objetivos principales:
Para lograrlo se emplean dos conceptos esenciales: la encriptación y el hashing. Ambos combinados mantienen la cadena segura y confiable.
En blockchain se utilizan dos métodos criptográficos:
La encriptación simétrica emplea algoritmos como AES o DES. Sin embargo, su principal desafío es el intercambio seguro de la clave.
Por otro lado, la encriptación asimétrica genera un par de claves: la pública sirve para encriptar datos, y la privada para desencriptarlos. Este método es la base de las firmas digitales en criptomonedas y permite la autenticación en redes públicas.
Las funciones hash son algoritmos deterministas que convierten datos de cualquier tamaño en un valor de longitud fija. No requieren claves para operar y son fundamentales para vincular bloques.
El proceso básico de hashing incluye:
Cada bloque contiene el hash del bloque anterior, creando una cadena indestructible. Si se altera un solo bit, el hash cambia y se rompe la cadena.
Por ejemplo, Bitcoin emplea SHA-256 para garantizar la inequívoca inmutabilidad de la información registrada.
La propiedad clave de blockchain es su inmutabilidad. Una vez que un bloque se añade, su contenido no puede modificarse sin invalidar todos los bloques siguientes.
Para llevar a cabo un ataque exitoso, un atacante necesitaría controlar más del 51% de los nodos de la red, lo cual es computacionalmente inviable para redes públicas consolidadas.
Las firmas digitales emplean encriptación asimétrica para verificar la autenticidad de cada transacción. El remitente firma con su clave privada, y cualquier nodo puede validar la firma usando la clave pública.
Esto asegura:
La criptografía es el corazón del blockchain. Gracias a ella, podemos construir sistemas descentralizados confiables, proteger activos y asegurar la privacidad de los usuarios.
En la práctica, blockchain y su criptoarte soportan criptomonedas, contratos inteligentes, seguimiento de cadenas de suministro y aplicaciones en salud, finanzas y más.
Al comprender estos principios, podrás evaluar mejor las soluciones basadas en blockchain y contribuir a su desarrollo en tu ámbito profesional.
La siguiente vez que escuches hablar de blockchain, recuerda que detrás de cada bloque hay matemáticas avanzadas y protocolos que garantizan su seguridad y transparencia.
Referencias