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Riesgo Sistémico vs. No Sistémico: Entendiendo la Volatilidad

Riesgo Sistémico vs. No Sistémico: Entendiendo la Volatilidad

08/01/2026
Fabio Henrique
Riesgo Sistémico vs. No Sistémico: Entendiendo la Volatilidad

En un entorno financiero cada vez más complejo, comprender la naturaleza de cada tipo de riesgo se vuelve esencial para cualquier inversor o gestor de cartera. Este artículo ofrece una guía detallada para diferenciar y gestionar el riesgo sistemático y el riesgo no sistemático, así como para aclarar las confusiones con el riesgo sistémico.

Introducción a la volatilidad y tipos de riesgo

La volatilidad es una medida de la variabilidad en los precios de los activos financieros. Todos los inversores enfrentan dos categorías de riesgo: el riesgo solucionable con diversificación y el riesgo que persiste a nivel de mercado.

Entender estas distinciones permite diseñar estrategias más robustas, optimizar la rentabilidad y proteger el capital frente a imprevistos.

Definición y características del riesgo sistemático

El riesgo sistemático, también llamado riesgo de mercado o no diversificable, engloba factores macroeconómicos y globales que afectan a todos los activos simultáneamente. No es posible eliminarlo completamente, aunque sí mitigar su impacto.

Entre sus características más relevantes destacan:

  • No puede eliminarse mediante diversificación.
  • Afecta a todos los sectores de la economía.
  • Permanencia constante debido a la incertidumbre global.

Ejemplos frecuentes incluyen recesiones económicas, cambios en la política monetaria, crisis geopolíticas y fluctuaciones de tipos de interés e inflación.

Definición y características del riesgo no sistemático

El riesgo no sistemático, o riesgo diversificable de empresa, proviene de circunstancias específicas de un negocio o sector. Se trata de eventos propios de una compañía que no necesariamente repercuten en el mercado en general.

Se distingue por:

  • Ser eliminable con una cartera suficientemente diversificada.
  • Depender de factores internos de la empresa o del sector.
  • Reducirse a medida que se incrementa el número de activos.

Por ejemplo, la mala gestión directiva, un escándalo de fraude interno o resultados de ventas por debajo de lo esperado son tipos de riesgos no sistemáticos.

Comparativa directa

A continuación, se presenta una tabla que resume las diferencias clave entre ambos riesgos:

Aclaración: Riesgo sistemático vs. riesgo sistémico

Es común confundir riesgo sistemático con riesgo sistémico. El riesgo sistémico se define como la probabilidad de colapso de un sistema financiero debido al contagio entre sus entidades. A diferencia del sistemático, el sistémico requiere interdependencias muy estrechas y puede generar efectos en cadena.

Las principales diferencias son:

  • El sistemático es permanente; el sistémico aparece en situaciones de contagio extremo.
  • El sistémico puede derivar en quiebras en cadena; el sistemático no provoca colapsos sectoriales o globales por sí solo.

Factores generadores de cada tipo de riesgo

Comprender los orígenes de estos riesgos ayuda a implementar controles y estrategias de cobertura eficaces.

Factores de riesgo sistemático más comunes:

  • Guerras y convulsiones geopolíticas
  • Políticas de bancos centrales
  • Fluctuaciones cambiarias e inflación
  • Desastres naturales a gran escala

Factores de riesgo no sistemático:

Malos resultados de ventas, escándalos internos, cambios regulatorios sectoriales y competidores con ofertas disruptivas.

Estrategias de diversificación

La diversificación es la piedra angular para reducir el riesgo propio de cada compañía. Al combinar activos de distintas industrias y geografías, los inversores pueden diluir por completo el riesgo no sistemático.

Algunos consejos prácticos:

  • Incrementar gradualmente el número de valores en la cartera.
  • Incluir activos de renta fija y variable de diferentes regiones.
  • Rebalancear periódicamente según cambios de correlación.

Medición y herramientas de análisis

Para cuantificar el riesgo total de un activo, se utiliza la fórmula:

Riesgo total = Riesgo sistemático + Riesgo no sistemático

Algunas herramientas incluyen el análisis de varianza, el modelo de valoración de activos financieros (CAPM) y simulaciones de estrés para escenarios extremos.

Impacto en la rentabilidad y decisiones de inversión

La rentabilidad esperada de un activo está estrechamente ligada a su perfil de riesgo. El riesgo sistemático determina la prima por riesgo de mercado, mientras que el riesgo no sistemático afecta a la valoración específica de una empresa.

Al evaluar oportunidades de inversión, considera siempre:

  • La exposición global a factores macroeconómicos.
  • La solidez operativa y financiera de cada emisora.
  • La correlación entre los activos para balancear el perfil de riesgo.

Dominar la distinción entre riesgo sistemático, no sistemático y sistémico es fundamental para crear carteras resilientes, capaces de soportar la volatilidad y aprovechar las oportunidades que surjan incluso en entornos adversos. Con este conocimiento, cualquier inversor estará mejor equipado para tomar decisiones informadas y proteger su patrimonio.

Fabio Henrique

Sobre el Autor: Fabio Henrique

Fabio Henrique es colaborador de PlanoVital, donde desarrolla contenidos enfocados en planificación personal, toma de decisiones conscientes y organización de objetivos a largo plazo.